Esta opción está pensada para quienes necesitan acompañamiento durante la instalación o el reemplazo de un motor de inducción trifásico. No se trata de un servicio genérico: incluye la verificación de parámetros de placa, comprobación de la alineación láser de ejes acoplados y ajuste fino del balanceo dinámico del rotor en dos planos. El técnico a cargo revisa las condiciones reales de montaje, identifica desviaciones en el acoplamiento y corrige desbalances residuales antes de la puesta en marcha. Es una alternativa útil cuando el equipo debe operar desde el primer ciclo sin vibraciones anómalas ni desgaste prematuro. El cliente recibe un informe con las lecturas obtenidas y las correcciones aplicadas, sin compromisos a largo plazo.